
Cuando era niño, recuerdo que era muy creyente, muy religioso, apegado a las normas de la Iglesia Católica y los Diez Mandamientos, pedía ir a Misa los domingos, y aunque mis padres nunca fueron aquellos que se rasgan las vestiduras cada domingo, recuerdo haber ido mucho a Misa de Muertos o por el descanso eterno de aquellos. La verdad, nunca me aguante mucho la Misa, al final, era un niño, y como tal no podía estar mucho tiempo quieto, sin embargo, pese a ello, siempre escuchaba los mensajes del sacerdote con atención, me gustaba aun más si hacía sorna de ello, si les llamaba la atención a mis padres por como nos trataban en casa, con bromas que solo él y mis padres entendían, y por supuesto yo, que miraba con mirada cómplice al sacerdote y luego a mi mamá, como diciendo, - ves, el también sabe lo que pasa en casa -. Continuar leyendo →